Últimamente ando un poco desconectada del blog. La razón es un cúmulo de circunstancias que me han llevado a ello. Pero lo primero que quiero es pedir disculpas por no pasarme con tanta asiduidad por vuestras cocinas y comentar esas recetas tan fantásticas que hacéis y también por no poder publicar tan seguido como antes.
Confío y espero que pronto pueda volver a estar con la msima frecuencia que antes por la blogosfera.
Del mismo modo quiero dar las gracias a Rous del blog Comer especial por el fantástico premio que me ha dado. Es un maravilloso…
Como me es imposible elegir entre todos mis seguidores para conceder este premio, lo dejo por aquí y el que quiera es libre de llevárselo a su blog, porque todos absolutamente todos, sois merecedores de él.
Un beso muy grande para todos y espero que pronto pueda estar 100 % para reicorporarme. Un saludo.
En casa comemos ensaladas casi a diario, según los ingredientes que tengamos en la nevera o en la huerta. Ésta, a la que he llamado campera es la más común, lleva los ingredientes más básicos para una ensalada más o menos completa y es la que hacemos más habitualmente. La tenía un poco apartada y como quiero sumarme a todos estos blog que están haciendo entradas con pepino, para reivindicar la magnifica calidad de nuestros pepinos, he optado por publicarla por si no puedo hacer algo exclusivo para este fin. Con lo cual aquí va mi pequeña aportación.
Sólo decir que el pepino nunca falta en casa, si bien mis hijos no comen tanta verdura como necesitarían o como a mi me gustaría que tomaran, ensalada y sobre todo pepino sí lo comen y sobre todo a pelo, les corto un cacho y se lo van comiendo como si se tratara de una manzana.
Ingredientes:
Lechuga
Tomates
Pepino, (por supuesto)
Cebolla blanca
Millo (maíz) dulce
Rabanitos
Remolacha
Jengibre rallado
Sal
Finas hierbas
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de manzana
Preparación:
Tan sencilla, como lavar bien todos los ingredientes, pelar, cortar y colocar según gustos. Rallar el jengibre, un poquitín de sal y aliñar con el aceite y el vinagre y espolvorear las finas hierbas.
Alguna vez he dicho que a los más pequeños de la casa les cuesta tomar verduras. Creo que la tortilla de papa es una más de la gran cantidad de recetas que nos permite camuflar éstas y hacer que pasen un poco desapercibidas. En este caso el ingrediente estrella, a parte de las papas y el huevo, fue la coliflor, que este año, junto con el brocoli se nos ha dada bastante bien. Quise añadirle algún que otro ingrediente más para disimular un poco el sabor, además siempre tenemos la salsa de tomate que muchas veces ayuda bastante.
Esta es la última que nos quedaba la huerta y utilicé una parte para la tortilla y la otra me la cené yo solita, con mojito de cilantro por encima.
Ingredientes:
4 huevos
4 ó 5 papas grandes
Coliflor al gusto
Un puñadito de guisantes
1 zanahoria grande
2 salchichas
1 cebolla mediana
Perejil
Sal
Preparación:
Pelamos, lavamos y cortamos la zanahoria en cuadritos y la ponemos a guisar con agua y sal, junto con la coliflor en cachitos y los guisantes. Mientras tanto cortamos las papas en cuadrados, salamos y las freímos.
En un bol grande, batimos los huevos e incorporamos la cebolla finamente picada, el perejil también muy picadito, un poco de sal y las salchichas en cachos que añadí para que estuviera un poco más apetecible para los niños y camuflara el sabor de la coliflor.
Una vez que las verduras estén listas las incorporamos a la mezcla troceando un poco la coliflor si vemos que está demasiado entera y a la sartén a fuego muy bajito.
Hace unos días fue el cumpleaños de mi hija y para celebrarlo con la familia hice una tartita sencilla de chocolate con fresas, (como ella la pedía) y así utilicé una tarrina de mascarpone que tenía en la nevera a punto de caducar. Fue sencilla de hacer, porque hice una mezcla entre las diferentes formas de hacer el relleno que encontré y quedó muy rica. Aunque con eso de las prisas se me olvidó alguna que otra letra en la decoración…..cosas del directo, jeje.
Ingredientes:
Dos planchas de bizcocho de chocolate
500 ml de nata para montar
1 tarrina de queso mascarpone
50 gr. de azúcar glass
50 gr. de azúcar normal
200 gr de fresas
1 sobre de gelatina neutra
150 gr. de chocolate para fundir
50 gr de mantequilla
Preparación:
Hacer el bizcocho de chocolate, para ello seguí los mismos pasos que en la receta de la Choco - Tarta que se puede ver en la sección de tartas.
Mientras tanto, haremos una mermelada con las fresas, reservando las mejores de presencia para adornar. Para ello las trituraremos con azúcar normal y un poquitín de agua, también podremos utilizar unas gotitas de licor de fruta si tenemos a mano.
Con un poquitín de agua y otro poquitín de esta mermelada que calentaremos un poco diluiremos la gelatina y la mezclamos con el resto de la mermelada.
El queso mascarpone lo batiremos hasta hacerlo cremoso y lo mezclaremos posteriormente con la nata montada y azucarada (con el azúcar glass).
Cuando el bizcocho esté frío, untaremos la base con un poco de la mermelada natural de fresas triturada y el resto lo incorporamos a la mezcla de nata y mascarpone. Rellenamos con dicha mezcla (dejando una parte para la superficie) y tapamos con la segunda plancha de bizcocho. Decoramos la superficie con el resto de la mezcla. Meteremos en la nevera unas horas para que endurezca un poco.
Pasado este tiempo fundimos el chocolate con la mantequilla en el micro y con una manga decoraremos al gusto.
Hoy 30 de Mayo, celebramos el día de nuestra comunidad. En el cole de mis hijos, una escuela unitaria, se hace una romería para festejarlo con todas las escuelas rurales de la parte este de la isla. Lo celebramos el pasado viernes. Normalmente comemos una receta típica de la gastronomía canaria y los que quieren aportan su granito de arena en forma de postre.
Este año he hecho una mousse de gofio que es muy facilita y a la vez muy rica. Los ingredientes para hacerla varían en algunos casos, hay quien le pone yemas de huevo o leche evaporada y azúcar o a la hora de servir la decoran con miel. Supongo que la forma de incorporar los ingredientes también variará…como en muchas recetas, pero sea como fuere lo importante es que es un postre delicioso para todo aquél que le guste nuestro gofio.
Ingredientes:
1 lata de leche condensada (lata pequeña)
500 ml de nata para montar
4 claras de huevo
Gofio (50 gr aproximadamente)
Un chorrito de licor de almendras o avellanas Unas almendras picaditas para decorar
Preparación:
Una vez montada la nata agregamos la leche condensada, las gotitas de licor y por supuesto el gofio tamizado. Llegados a este punto es importante decidir qué gofio utilizaremos porque supongo que el sabor variará según el gofio que usemos, de millo, de trigo, de mezcla (trigo/millo), o de varios cereales, centeno, cebada, garbanzos, habas, arroz, etc..... El que usamos en casa es el de 5 cereales (millo, trigo, cebada, centeno y arroz), por este motivo puse muy poquito porque es un gofio de sabor fuerte y no quise recargar el postre demasiado.
Una vez que todos estos ingredientes están mezclados, en otro recipiente montamos las claras a punto de nieve e incorporamos a lo anterior suavemente, con movimientos envolventes. Servimos en un bol o en recipientes individuales, adornamos con las almendras y metemos en la nevera, pasadas unas horas estará listo para tomar.
***Nos quedó un postre suave en su punto de dulzor y con ese sabor tan característico del gofio.
Llevaba tiempo con la idea de hacer esta receta, se hacía necesaria, siendo como es “el pan de cada día” de cualquier restaurante canario, de cualquier comida familiar, reunión, etc.… y además aproximandose como lo hace el 30 de Mayo, día de nuestra comunidad.
Las papas arrugadas nos sirven como acompañamiento tanto de carne como de pescado. Ligadas irremediablemente a su mojito rojo picón o mojo verde, el ser degustadas se hace imprescindible para cualquiera que pase por las Islas. Es muy importante el tipo de papa que utilicemos, porque variedades hay unas cuantas. Se suele utilizar la papa negra también llamada yema de huevo, pero ésta no es fácil de conseguir y además es muy cara. Normalmente en casa arrugamos las que cosechamos y de ellas elegimos las más pequeñas. Vamos a la receta.
Ingredientes:
1 k de papas pequeñas
Sal gorda (mejor si es de salinas naturales)
Agua
Limón
Preparación:
Lo principal es escoger las papas y lavarlas a conciencia para sacarles toda la tierra que pudieran tener. Una vez hecho esto, las pondremos en una cazuela con abundante agua con sal. Ésta se suele echar “a ojo” pero para la cantidad que tenemos he puesto 2 puñados grandes. Particularmente no me gustan demasiado saladas ni arrugadas, aunque bien es cierto que la papa cogerá la sal que necesite.
Las dejamos al fuego un buen rato, como 1 hora más o menos, dependiendo de la cantidad de papas y del tamaño que tengan. Un ratito antes de sacarlas introducimos unos cascos de limón para que blanqueen. Una vez que estén hechas, sin sacarlas del caldero escurrimos el agua y volvemos a poner en el fuego intentando darles vuela con el propio cazo, hasta que el agua que pudiera haber quedado de haya evaporado completamente. Cuando sirvamos y la papa se haya secado por completo veremos su característico aspecto arrugado y blanquecino, dado por la sal.
**Siempre tenemos la opción de pelarlas, porque hayan quedado demasiado saladas o haya personas a quien lo le guste, pero por lo general se comen con cáscara y como acompañamiento sin duda, un buen mojo palmero picón.
Aprovechando que teníamos en el huerto colinabos plantados hice una ensaladita de coles varias y algunas hortalizas y verduras más.
El colinabo también llamado nabo de Suecia, proviene de la misma familia que la col, la coliflor y el brócoli. Con gran cantidad de nutrientes, es rico en vitamina C, provitamina A y minerales como calcio, potasio, magnesio, hierro y fósforo. Sus hojas también son comestibles, pero el sabor de su vulva es muy peculiar; para describirlo podríamos decir que es una mezcla entre pepino, nabo y col.
Ingredientes:
2 zanahorias medianas
Pimientos verde y rojo
Unos tomatitos cherry
1 Cebolla roja
1 Cebolleta
Un trocito de col morada
Un trocito de col verde (repollo)
1 colinabo
Unas tiritas de remolacha
Unas habas tiernas Unos rábanitos
Para el aliño:
Unas hojitas de cilantro y perejil
Vinagre de manzana
Aceite de oliva
Sal
Una cucharadita de mayonesa
Una cucharadita de azúcar
Preparación:
Todos los ingredientes van en crudo, salvo las habas que les daremos un hervor.
Los lavamos bien y pelamos. Dependiendo del tamaño que queramos los pasaremos por el rallador. Pero esta vez lo quería grandecitos y por eso los partí a mano. Una vez que estén todos troceados incorporamos la sal, el aliño y mezclamos bien.
**Si no queremos que la remolacha con su tinte morado manche los demás ingredientes la incorporamos en el último momento.
Buscando entre revistas de cocina de hace unos años recetas con acelgas, encontré estas tortitas cuya presentación me gustó y una vez hechas y probadas su sabor nos sorprendió porque la bechamel y la nuez moscada le dieron un toque que nos recordaba la lasaña. La receta es la siguiente:
Ingredientes para 2 personas:
200 gr. de acelgas aproximadamente
2 huevos
75 gr. de queso gruyer rallado
100 gr. de queso en lonchas para fundir
Sal
Para la bechamel:
1 cuchara de mantequilla
40 gr de harina
1 vaso de leche
Una pizca de nuez moscada
Sal
Preparación:
En primer lugar ponemos los huevos a cocer con agua para que endurezcan. Hecho esto, reservamos. Una vez lavadas y troceadas las acelgas las hervimos unos minutos, pero no demasiado.
Hacemos la bechamel fundiendo la mantequilla en un cazo y añadiendo la harina. Revolvemos y vamos incorporando la leche poco a poco sin parar de batir, (yo lo hago con varillas manuales). Ponemos un poquito de sal y de nuez moscada y seguimos revolviendo hasta que obtengamos una bechamel muy espesa.
A la bechamel añadimos los huevos picados gruesos, las acelgas y el queso gruyer rallado y mezclamos todo bien. Hacemos las tortitas y las enharinamos.
Precalentamos el horno y lo forramos con papel antiadherente. Si queremos podemos barnizar con aceite de oliva. Vamos poniendo las tortitas y dejamos que se hagan durante 15 ó 20 minutos. Un poco antes de sacarlas les ponemos por encima una loncha de queso para que se funda. Las servimos calientes.
Desde que vi esta deliciosa tarta, hace ya mucho tiempoen el fantástico blog de Rosa Bocados dulces y salados quedé maravillada y, no sólo por la tarta sino por todo lo que hay en él. Si aún no lo conocéis os recomiendo que lo visitéis porque está lleno de recetas, fotos y presentaciones magníficas.
Con ella me presento (por primera vez- uy que miedo da esto de la primera vez,- jeje) al concurso de Clau del blog Comer con los ojos con el que celebra su primer año de blog. A la derecha podéis ver el banner, que es genial, me encanta.
Esta es una tarta que a priori puede parecer complicada pero es bastante sencilla. Para la receta necesitaremos dos bizcochos uno más grande y otro más pequeño.
Ingredientes para los bizcochos:
3 huevos
125 gr. azúcar
175 gr. harina
Medio vasito de aceite de oliva
1 sobre de levadura
Ralladura de limón
Una vez mezclado repartimos la masa en un molde de igual medida al que usaremos para la tarta y en otro más pequeño para hacer el bizcocho de menor tamaño. Ponemos al horno precalentado a 180 ºC hasta que se hagan. Una vez que estén listos dejamos enfriar y reservamos.
Ingredientes para la crema de la tarta:
500 ml de nata para montar
Un tarro pequeño de cerezas en almíbar
Un tarro pequeño de mermelada de cerezas u otra similar
2 sobres de gelatina neutra.
Preparación:
Calentamos un poco de nata para disolver uno de los sobres de gelatina y una vez disuelto dejamos enfriar. Mientras tanto montaremos el resto de la nata y cuando esté a punto de montarse le añadimos la nata con la gelatina y terminamos de montarla.
A esta nata ya montada le mezclamos la mermelada de cerezas con movimientos lentos y envolventes, reservando un poco para la superficie de la tarta. Podemos incluir trozos de cerezas o cerezas enteras también, según el gusto particular de cada uno.
El bizcocho de mayor tamaño lo pondremos en un molde desmontable e incorporaremos una capa de esta mezcla. Cubriremos con el bizcocho pequeño y acabaremos de cubrirlo todo con el resto de la mezcla de nata y mermelada.
Llegados a este punto hay que respetar los tiempos y debemos dejar en la nevera unas horas para que enfríe y endurezca. Hecho esto, mezclaremos la mermelada que habíamos reservado, un poco de agua y el otro sobre de gelatina y disolveremos bien. Una vez que se enfríe cubriremos la tarta con esta mezcla y volveremos a poner en la nevera para que acabe de cuajar.
**El resultado fue una tarta deliciosa, suave y agradable al paladar.
Este tipo de pasta hecha con sémola de trigo duro, tiene una cocción muy rápida, según indicación del fabricante, apenas 10 minutos y como la salsa, (que no pesto) genovesa se hace en menos de 10 minutos, tenemos un plato ideal para esos días en los que estamos escasos de tiempo o que simplemente no nos apetece cocinar…que también los hay.
Parece ser que la principal y única diferencia entre la salsa genovesa y el pesto es que este último lleva piñones o nueces y la salsa no. Y digo parece porque esto es lo que he leído en algunos sitios, no obstante en otros no dice nada al respecto, o dice que una y otro se preparan con los mismos ingredientes.
Ingredientes:
500 gr. de Trofie
Para la salsa genovesa:
Unas ramitas de albahaca, (según la cantidad de salsa que queramos)
Unos dientes de ajo, (más o menos según gustos)
Aceite de oliva
Queso parmesano
Una pizca de sal
Preparación:
Ponemos agua con un poco de sal a calentar y cuando hierva incorporamos la pasta y una cucharada de mantequilla. Dejamos que se haga y mientras tanto hacemos la salsa. Cuando utilizamos la batidora sale mejor mezclada y triturada, pero esta vez la hice en el mortero.
Picamos finamente los ajos y machacamos junto con una pizca de sal hasta aplastarlos, entonces incorporamos las hojas de albahaca también picaditas y seguimos majando hasta que el resultado sea una pasta. Incorporamos el aceite y revolvemos para mezclar todos los ingredientes. Por último añadimos el queso parmesano y seguimos revolviendo para que todo se mezcle bien. Sólo nos queda servir.
**Para disimular un poco el sabor de al albahaca (sobre todo de cara a los pequeños de la casa) añadí unas ramitas de perejil junto con ésta.
Este postre tan simple es uno de los que pertenecen a nuestro recetario tradicional Canario. Su elaboración en sencilla y con pocos ingredientes, pero el resultado es un flan dulce de sabor intenso y que de todo el gran abanico de postres que nos ofrece la cocina tradicional de las islas, para mi es el favorito y no sólo por su sabor, sino por su textura mucho más consistente que cualquier flan convencional. Os animo a probarlo porque es rico, rico con diferencia.
Ingredientes:
6 huevos
1 lata de leche condensada pequeña
2 medidas de leche entera, de la lata de condensada
Caramelo líquido
Ralladura de medio limón
Preparación:
Batimos las claras a punto de nieve, luego incorporamos las yemas, y los dos tipos de leches, seguimos batiendo de forma suave y por último incorporamos la ralladura del medio limón.
Ponemos en un molde el caramelo líquido y añadimos la mezcla. Este molde lo ponemos dentro de otro recipiente con agua (al baño maría) y al horno a 180 º C. Estará listo entre 60 y 90 minutos dependiendo del horno.
* Debemos ir verificando que está cuajado, que no se dore excesivamente por la parte superior y que el agua del recipiente no se merme.
Un poquito de mermelada de mora de zarza y … buen provecho.
Recojo este premio de la mano de Ludmila El cajón de las recetas con muchísima ilusión porque todas estas sorpresas siempre son bienvenidas y mucho más si llegan en momentos en los que no te lo esperas. Todas esas pequeñas cosas junto con los comentarios de los compañeros y compañeras blogueros en cada entrada que publicamos es lo que hace que sigamos adelante en este mundo de la blogosfera y sobre todo que intentemos mejorar nustras recetas. Por todo esto quiero darle las gracias a Ludmila y por acordarse de este humilde y casi recién nacido blog y tenerlo en cuenta.
Para mi es una tarea imposible elegir cinco blog a los que pasárselo porque sólo puedo elegir a cinco cuando me parece que todos y cada uno de los que conozco y no conozco se lo merecen. Así que lo dejo por aquí y si a alguien le apetece colgarlo en su blog puede hacerlo. Muchas gracias a todos.
El platito de hoy es bastante sencillo y sobre todo fácil (como a mi me gustan) . Normalmente lo hago siempre con los mismos ingredientes porque son los que se suelen tener más a mano, pero puede agregársele cuantas verduras u hortalizas se quieran. Esta es mi forma de hacerlo.
Ingredientes para 4 personas:
4 ó 6 muslos dependiendo del tamaño del pollo
2 cebollas grandes
Pimientos rojo y verde medio de cada)
2 calabacines medianos
Para el adobo:
3 dientes de ajo
Perejil
Orégano
Chorro de vino blanco
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Preparación:
Partimos los muslos de pollo y les quitamos la piel y reservamos. Hacemos el adobo en el mortero con los ajos, unas ramitas de perejil, una pizca de sal y un puñadín de orégano. Machacamos hasta que se forme una pasta, agregamos el vino blanco y un buen chorrote de aceite de oliva.
Cortamos en rodajas las cebollas y los calabacines. Los pimientos, en trocitos y, vamos incorporando en una fuente una capa de cada cosa. Suelo empezar por la cebolla y los pimientos y posteriormente el calabacín hasta acabarlos todos. En último lugar añadimos el pollo y regamos por encima el adobo que habíamos hecho. Metemos al horno precalentado a 160 º C y vamos dando vuelta al pollo y rociando con el propio adobo hasta que este hecho. Servimos acompañado de papas fritas o guisadas.