Alondra de las letras castigadas
Una tarde se escaparon
del colegio cinco letras,
las cinco letras vocales,
risas y llantos de seda.
Se pusieron a jugar
en el jardín de la escuela
y jugaron a los novios,
con las flores por parejas.
La “a” le dio el corazón
a un fino croto gris perla.
Se puso la “e” a reñir
con un dondiego cualquiera.
La “o” le ciñó los brazos
a un gladiolo de maceta.
Y la “i” se divertía
con una sosa camelia.
Porque asustaba a las flores,
la “u” se quedó soltera.
En esto, salió a buscarla
-ira y puños- la maestra.
Sus labios eran tan rojos
y tan espesas las cejas,
que las flores se quedaron
más pálidas que la cera.
La “i” fue vista y no vista,
y, sin poner mano en ella,
de un brinco, subiose al agua
del surtidor de la escuela.
Y era, subida en lo alto,
burla de cristal su lengua.
La “o” se escondió en el vientre
de una pera sanjuanera
predestinada a sufrir
dentelladas de merienda.
La “e”, ovillada en el suelo,
se hizo la ovejita muerta.
La “u” levantó los brazos
desnudos de la clemencia.
Las florecillas del patio
se quedaron boquiabiertas
al ver cómo castigaban
a sus amigas las letras.
No comprendían ni jota
de lo que allí sucediera:
los claveles eran mudos,
las rosas, analfabetas.
A todas las fue poniendo
de rodillas la maestra,
con los brazos extendidos
y una cesta en la cabeza.
La sonrisa de la “a”
llegaba de oreja a oreja.
Y, guiñando picardías,
la “i” sacaba la lengua,
rayando en el mapamundi
los senos de la maestra.
Pedro García Cabrera
Buscando una idea para participar en el concurso de Sonia del blog "La magia de Sonia", recordé este poema tan chulo del Canario Pedro García Cabrera que está dentro de una serie que me gusta mucho leerle a mis hijos, se me ocurrió hacer este puré con la papa como base y añadiendo diferentes verduras para conseguir colores.
Es una receta un tanto especial porque como veis no tiene ninguna ciencia y para los más pequeños es muy vistosa. Y quizás ayude todo este colorido a introducir en la dieta de los peques las verduras que tanto cuesta en muchas ocasiones.
Ingredientes:
Unas papas pequeñas
Un trozo de zanahoria (para la u)
Un calabacín pequeño (para la a)
Un trozo de boniato (para la i)
Un trozo de remolacha (para la e)
Unas espinacas (para la o)
Sal
Aceite de oliva
Preparación:
Ponemos a cocer con sal y un chorrito de aceite de oliva las papas, el calabacín, la zanahoria y el boniato y en otros dos recipientes aparte la remolacha y las espinacas. Una vez que estén bien hechos, vamos mezclando con un poquitín de mantequilla si hiciera falta, los trozos de diferentes verduras con trozos de papas. Con una manga pastelera hacemos las vocales y listo. Así de simple. Como sabéis que me gustan las flores y aprovechando que el poema también habla de ellas, decoré con pequeñas florecillas del jardín y huerto que por supuesto no son comestibles, sólo para decorar el plato.
Como dije al principio con esta recetilla me presento a un concurso muy chulo que organiza Sonia en su blog.