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20 septiembre 2016

Callos en salsa




        En el desafío de este mes, septiembre, teníamos que hacer una receta con casquería en general. A muchas personas no le gusta este tipo de “alimento” pero particularmente me encanta. Hígados, lengua, pezuñas, orejas, riñones, pulmones, estómago, y un largo etcétera de “deshechos” que se pueden aprovechar siempre que te gusten. Para este Desafío en la cocina me he decantado por los callos de ternera, ese estómago de vaca que tan rico está con una buena salsita. 


Ingredientes

  •          500 gramos de callos de ternera
  •          1 manita de cerdo partida en dos
  •          Un trozo de panceta
  •          Un trozo de chorizo
  •          Un trozo de morcilla
  •          2 cebollas medianas
  •          3 dientes de ajo
  •          1 pimiento rojo
  •          2 tomates
  •          Vino blanco
  •          Aceite de oliva
  •          Especias varias (sal, pimienta, pimentón dulce, laurel, orégano)



Preparación:
       En la gran mayoría de los mercados ya podemos acceder a los callos completamente limpios e incluso semicocidos. Yo los compré limpios pero no precocidos. Para ello los ponemos junto con la manita de cerdo, las cebollas, tomates, ajos, pimento rojo y las especias, salvo el pimentón dulce.  Se cocerán a fuego lento durante 1 hora y media hora aproximadamente. 

      Dejaremos que el agua se consuma, dejando un poco, (comprobaremos que los callos no estén duros) y separaremos las verduras y las pasaremos por la batidora. Volvemos mezclarlas con los callos y la manita y agregamos un chorro de vino blanco, coceremos una media hora más y casi al final, agregaremos el pimentón dulce y rectificamos si está bien de sal y pimienta y ya tenemos listos unos ricos callos en salsa.


       Ahora si quieren ver el resto de recetas de mis compañer@s de desafío solo tienen que pinchar aquí.


20 abril 2015

Conejo con especias (estilo moruno)


     Una de las particularidades del conejo es su gran versatilidad gastronómica. De carne blanca, jugosa, suave y baja en grasa, este animalito, tierno por un lado y exquisito por otro nos brinda en la cocina un sinfín de posibilidades y, del mismo modo, un gran abanico de nutrientes. Su carne rica en vitamina B12,  en potasio y fósforo,  a la vez es  baja en sodio por lo que es beneficiosa para personas hipertensas. A la hora de cocinarla, el truco para que nos quede jugosa y tierna radica en la maceración. Por eso me he decantado por una receta moruna impregnada de las especias típicas del país y de maceración lenta.

Ingredientes:
1 conejo limpio y cortado
3 zanahorias grandes
2 cebollas grandes
Aceite de oliva
Un palo de canela en rama
½ cucharadita de comino molido
½ cucharadita de jengibre en polvo
½ cucharadita de cúrcuma
Un pelín de canela molida
Un pelín de pimienta molida
Una pizca de pimentón dulce
3 hojas de laurel
3 clavos
½ limón en rodajas sin la cáscara y parte blanca
Aceitunas verdes
Hojas de romero


 Preparación:
       En primer lugar, la noche anterior a la preparación pondremos a macerar el conejo en una mezcla de ajos machacados en mortero con un chorrito de vino blanco y la mezcla de las especias junto con las hojitas de romero y laurel. Por la mañana le daremos unas vueltas para que pille sabor por todos lados. Después freiremos en un poco aceite los trozos de conejo, sólo vuelta y vuela. Reservamos. En el mismo aceite sofreímos la cebolla en rodajas a fuego bajo. Una vez pochada incorporamos el conejo y el líquido sobrante de la maceración. Pelamos y cortamos las zanahorias en rodajas y las agregamos también. Si nos faltase líquido podemos agregar un poco de agua pero muy poca. Coceremos unos 40 minutos aproximadamente. A media cocción agregamos el medio limón en rodajas y seguimos guisándolo a fuego bajo. Cuando ya esté listo, agregamos las aceitunas y dejaremos reposar unos minutos.


       Nos quedó un conejo muy tierno, la carne casi se deshacía en la boca y un sabor, en contra de lo esperado, a especias pero muy suave nada sobrecargado.

       Y esta es la propuesta número 32 de nuestro Desafío en la cocina. Para ver que conejillos han cocinado el resto de participantes en el reto sólo tienen que pinchar aquí.



20 febrero 2015

Sarmale



Día 20 de febrero y hoy tenemos Desafío en la Cocina. ¿En qué consiste esta historia? , pues somos un grupillo de gente a la que nos une principalmente,  el gusto por la gastronomía y que al mando de cuatros “capitanas” que nos retan a hacer una receta dulce o salada (según toque) los días 20 de cada mes publicamos todos a la vez la receta elegida. Este mes nuestra anfitriona ha sido Mary Luz del blog Trasteando en mi cocina y ella nos ha invitado a hacer Sarmale. Esta es una receta típica de Rumanía (es una de las muchas cosas por las que me gusta pertenecer a este grupo y es que conocemos la gastronomía de todo el mundo). El Sarmale son unos rollitos de repollo o col cerrada rellenos de carne y arroz y aliñados con especias. Normalmente suelen hacerse para celebraciones especiales, Navidad, etc… Y ahora vamos con la receta.

Ingredientes:
250 gr. de carne de cerdo molida
250 gr. de carne de res  molida
1 col cerrada o repollo 
1 lata de tomate natural o bien 4 tomates medianos  
2 cebollas grandes
1 taza de arroz
Aceite de oliva
Pimienta en grano
Pimentón
Eneldo
Laurel
Sal



Preparación:
En primer lugar salpimentamos la carne y la mezclamos muy bien y reservamos. Hacemos un buen agujero en la col cerrada para sacarle el tallo y ponemos agua a hervir, cuando hierva incorporamos la col y dejamos unos minutos más para que se medio haga, (no conviene ni dejar que se pase ya que se nos rompería,  ni que esté demasiado cruda porque si no se podrían hacer los rollitos).
Por otro lado, cortamos en daditos finos la cebolla y sofreímos en aceite de oliva, cuando esté transparente incorporamos el arroz y le damos unas vueltas, lo dejamos un minuto aproximadamente. Luego mezclamos con las carnes y añadimos las especias (eneldo, pimentón, sal). Una vez tenemos toda la mezcla especiada comenzaremos a montar los rollitos, para ello tenemos que ir sacando las hojas de la col y partiendo a la mitad de modo que no quede nada duro que nos impida enrollar bien. Cogemos una porción de la mezcla y enrollamos en la hoja con cuidado e intentando que los extremos queden para dentro. Así hasta completar toda la mezcla.


 Una vez que tenemos todos los rollitos listos hacemos un picadillo con la col que nos ha sobrado y lo ponemos como base en la cazuela, vertemos un poco de tomate natural y encima colocaremos cada sarmale formando un anillo alrededor de la cazuela, unos granitos de pimienta y dos hojas de laurel, otra capa de tomate y de col si aún tenemos y así sucesivamente hasta acabar todos los rollitos.
Podemos añadirle un poco de agua si es necesario pues la salsa debe cubrir casi por completo los rollitos. Lo ponemos al fuego, primero medio y cuando comience a hervir, lo bajamos y dejamos cocer. Yo lo tuve 1 hora y media aproximadamente.


Lo serví acompañado de puré especiado de papas. Tengo que decir que al principio no le pillábamos el gustillo, pero después de los dos primeros ¡Oye tiene su cosilla!; los que sobraron del almuerzo los  acabamos en la cena.
Y ahora si quieren ver las recetas de mis compañeros de desafío solo tienen que  pinchar aquí.

Les dejo bien acompañados. ¿Quién no se pondría a bailar un poquito con este fenómeno?.

18 julio 2014

Pollo al horno con tomillo y limón



Los domingos cuando no vamos a casa de algún familiar a comer, siempre encargamos un pollito en un asador cercano. Pero esta vez tenía ganas de cocinar y me puse manos a la obra. La verdad es que no lleva demasiado trabajo y queda muy rico.

Ingredientes:
1 pollo fresco y limpio
3 papas grandes y demás verduritas que queramos ponerle
4 dientes de ajo
1 cebolla grande
1 limón
Mantequilla
Sal y pimienta
Tomillo
Laurel


Preparación:
En una fuente enmantequillada colocamos papas cortadas bien finitas junto con cebolla también fina. Atamos los muslos del pollo para que no se abran mientas se asa, lo salpimentamos bien y pincelamos con un poco de mantequilla. Picamos finamente los dientes de ajo y el limón lo pelamos. Rellenamos el pollo con la mitad de los ajos, del limón y un ramillete generoso de tomillo. El resto lo esparcimos por encima de la fuente junto con las hojas de laurel. Ponemos al horno previamente caliente a 180 ºC y dejamos que se haga. De vez en cuando abrimos y rociamos por encima con su propio jugo y si es necesario damos la vuelta. Unos 30 minutos antes de sacarlo incorporamos las verduritas, en este caso ha sido brócoli y tomate. 


Con una buena ensalada tenemos la comida del domingo lista. Y ahora la canción, Seguridad social canta y yo se la dedico a todos esos viajeros que andan por esos mundos de Dios.





29 junio 2014


Llegó el verano y con él, los días largos y soleados, las tardes de playa con la familia o dedicada a lo que me gusta, mi cocina, la lectura, mi huerto, mi jardín y la fotografía. La inspiración en la fotografía igual que en la literatura, llega en cualquier momento y sin llamar, sólo surge y es como una catarata que va brotando y del mismo modo, lo remueve todo. Te manda, te guía y al final se convierte en un instante que queda para siempre, un instante que puede ser parecido a otros, incluso igual para aquellos que la ven, pero a la vez, irremediablemente único para su dueño; el que la realiza.


Solomillo welington. Hacía mucho tiempo que quería hacerlo y por fin aquí está. Una receta muy versátil, con infinidad de rellenos y que no tiene mucha dificulatad.

Ingredientes:
Solomillo de cerdo
1 lámina de masa de hojaldre fresca
1 cebolla grande
Pimiento morrón natural o en lata
Sal y pimienta
especias al gusto
Aceite de oliva
1 huevo


Preparación:

Lo primero que haremos será salpimentar y sellar el solomillo y para ello, lo pasaremos por la sartén con un chorrito de aceite de oliva y lo marcaremos. Reservamos y esperamos a que se enfríe. Por otro lado y en el mismo aceite, cortamos en juliana la cebolla y el pimiento y sofreímos a fuego lento hasta que se poche. Incorporaremos las especias que queramos, tomillo, orégano, perejil, un chorrito de vino, etc..También podemos utilizar pimiento de lata y entonces solo lo incorporaremos al final, cuando la cebolla ya esté pochada del todo.
Una vez que hayamos dejado enfriar tanto el solomillo como el relleno, precalentamos el horno a 190 º C y estiramos la lámina de hojaldre; vamos colocando la cebolla con el pimiento a lo largo y encima el solomillo. Envolvemos bien, cerrando primero los extremos para que no se salga nada y decoramos. Pincelamos con huevo batido y metemos al horno  a 160 ºC unos 20 ó 25 minutos. Dejamos que repose y ya estará listo para comer. Acompañada de una salsita de pimientos está de vicio.






20 junio 2014

Huevos a la Escocesa



20 de Junio de 2014. Seguro que les suena, posiblemente a los que siguen de vez en cuando este blog les suene más, porque últimamente no hago mucho a parte del desafío de cada mes, y es que entre niños, encargos de tartas, fiestas de cumpleaños, fiestas de fin de curso, etc… se me va el tiempo volando y cada vez encuentro menos para el blog. Pero lo que sí intento es sacar un poquito para publicar en nuestro Desafío en la cocina que este mes viene de la mano de Mabel y es salado. Sin más preámbulos vamos con estos huevos a la escocesa.
Ingredientes para cuatro huevos

4 huevos duros
8 salchichas tipo parrilleras
Sal y pimienta
Especias al gusto
Harina
1 huevo para pincelar
Pan rallado

Preparación:

 Lo primero que haremos será poner los huevos a cocer, para que endurezcan pero no del todo ya que después se seguirán cociendo. Yo calculé unos 5 minutos más o menos. Una vez pelados reservamos y nos vamos con las salchichas a las que les sacaremos el pellejito y mezclaremos todas para que nos quede una masa como si fuera carne molida (que de hecho lo es). Aunque ya llevan especias, yo les puse pimienta, cúrcuma y una sal especiada con diferentes hierbas. Seguidamente hacemos unas tortitas sobre papel film y envolvemos cada huevo co ellas, de modo que nos quede como una pelota.


El siguiente paso es pasarlas por harina, huevo batido y pan rallado y freírlas en aceite de oliva bien calentito al principio y luego a fuego bajo hasta que se doren y se hagan bien por dentro.

El resultado es un estupendo y fácil plato que nos sirvió de segundo junto con unas papitas, ensalada y una salsa (requisito imprescindible) en este caso rosa, porque iba muy apurada, pero que especialmente a los niños gustó mucho con los huevos. Volveremos a repetirlos, sin duda.



Y ahora si quieren ver las demás recetas de mis compañeros que seguramente estarán riquísimas todas, sólo tienen que pinchar aquí.


07 abril 2013

Costillas a la miel



A veces los sábados-noche te sorprende la televisión en España. No suele ser la norma pero anoche precisamente pusieron una película que despertó mi ya casi extinguida pasión cinéfila, “El secreto de sus ojos”.
Dicen que cualquier historia siempre que tenga como motor el amor, puede ser la historia más bonita del mundo. El principal ingrediente; sólo debe tocar esa delicada fibra interior. La de anoche hablaba de amor, de muerte, de miedo, y del tiempo, que no siempre lo cura todo pero que a veces te da una segunda oportunidad.
También hablaba de los ojos y de las miradas…esas que en determinadas circunstancias y con personas adecuadas, valen tanto o más que una larga explicación.


Ingredientes:
Costillas de cochino frescas (700 gr)
1 vaso de vino blanco
3 cucharadas soperas de miel de flores
Sal y pimienta

Preparación:
Precalentamos el horno a 200 º C y disponemos en una fuente las costillas salpimentadas junto con el vaso de vino blanco. Bajamos el horno a 180 º C metemos las costillas y a sí lo dejamos hasta que empiecen a tomar color. La receta en sí me llevó unos 60 minutos, todo dependerá del grosor de las costillas. A mitad de la cocción las rociamos con las cucharadas de miel y luego vamos volteándolas y volviéndolas a rociar con el jugo resultante. Cuando veamos que empiezan a desprenderse de los huesos será que ya están.



25 noviembre 2012

Sapos en el agujero - (Toad in the hole)

 

A los 5 años hay pequeños placeres que no pueden esperar, ni siquiera a que mamá termine de encuadrar y le de al botoncito de la cámara. Esta receta recién descubierta es, para mi pequeño, uno de esos placeres. 



Plato típico Británico me gustó por ser muy sencillo, económico y rápido. Básicamente consiste en salchichas cubiertas de Yorkshire pudding (harina, huevo y leche).  Este nombre tan peculiar “Toad in the hole” parece ser que viene de la similitud que se encuentra entre las salchichas que asomando del pudding asemejan las cabecitas de pequeños sapos saliendo de sus charcas.  Sea como fuere aquí va la receta que es lo importante.
Con ella me presento al concurso que organiza "La cocina de Calmini" cuyo logo podéis ver a la derecha de este blog, visitar su cocina porque aún estáis a tiempo de participar.


Ingredientes:

6 u 8 salchichas
80 gr. de harina de trigo
150 gr. de leche entera
1 huevo
1 cebolla grande
Unos pimientos mini*
Un chorrito de aceite de oliva
Sal
Pimienta
Unas ramitas de tomillo


 Preparación:

Batimos el huevo con la sal, un poco de pimienta molida y vamos incorporando la harina. Mezclamos con la leche y batimos hasta conseguir una pasta homogénea. Mientras tanto precalentamos el horno y en una fuente previamente engrasada con aceite o mantequilla incorporamos las salchichas junto con la cebolla cortada en juliana y  los pimientos mini. Metemos al horno unos 15 minutos, o hasta que veamos que todo comienza a dorarse, entonces vertemos la mezcla de la masa y añadimos las ramitas de tomillo. Dejamos hornear unos 20 minutos más aproximadamente. Cuando veamos que los sapos comienzan a sacar sus cabezas será que estará lista ;)
        *La receta original no lleva pimientos.



13 marzo 2012

Rollitos de pollo rellenos de verduras



Los que tenemos hijos pequeños que muchas veces no son buenos comedores, por no decir, en mi caso, la gran mayoría de ellas, tenemos que ir adaptando e inventando, camuflando y disimulando sabores porque basta un mínimo cambio o simplemente un ingrediente nuevo para que los peques lo noten y comiencen las protestas. Muchas de las recetas que hago sólo las comemos mi marido y yo y alguna vez las prueban los enanos, sobre todo mi hija que ya va siendo mayorcita y se va poco a poco abriendo a otros aromas y sabores pero por lo general a los dos les cuesta bastante.
Estos rollitos se parecen mucho a las Koftas árabes pero sin especias. Y no es que me disguste la mezcla de especias ni a los míos tampoco, (precisamente a los niños les encanta el cilantro, la cúrcuma, el curry, etc.…) pero quise hacerlos un poco más suaves y así asegurarme de que se lo comerían. Y no me equivoqué.


Ingredientes:
500 gr. aproximadamente de pachuchas de pollo
Ajo y perejil
Cilantro
Sal y pimienta
1 ó 2 huevos
Aceite de oliva
100 gr de espinacas
2 zanahorias grandes
Preparación:

En primer lugar picamos las pechugas junto con los dientes de ajo (según nos guste que tenga más sabor o no), un ramito de perejil y otro de cilantro, sal y un pelín de pimienta. Yo lo hice en la thermomix, pero si no disponemos de ésta o picadora, la pediremos picada al comprarla y sólo basta añadir los ingredientes bien picaditos junto con los huevos batidos. Mientras ponemos a cocer las zanahorias (yo aproveché unas que ya tenía cocidas de un caldo de carne) y cocinamos al vapor las espinacas, sólo unos pocos minutos.


Cogemos pequeñas porciones del picadillo de pollo y lo extendemos sobre papel transparente. Rellenamos con unas hojas de espinacas y un trocito de zanahoria y envolvemos dando forma churro grande. Hacemos el mismo proceso con el resto de picadillo. Una vez acabado dejamos en la nevera un tiempo.
Calentamos una sartén o la plancha con un chorrito de aceite de oliva y asamos a fuego lento, dándoles la vuelta hasta que veamos que están totalmente hechos.
Acompañados con una ensaladita o unos tomatitos como es el caso y papas aliñadas con cúrcuma están de rechupete.

Con esta receta me presento al concurso que celebra Sandra en su blog La cocina de Sandra, si queréis presentaros aún estáis a tiempo, pasaros por su cocina y encontraréis las bases del concurso.