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07 septiembre 2017

Ensalada japonesa de pepinos con aliño de hierbas arómaticas




      Esta fácil receta la  he encontrado por casualidad en uno de los libros que vienen de regalo con la thermomix, pero es tan sencilla que no hace falta usar la máquina para conseguir un buen aliño como este.
    INGREDIENTES:
  • 1 Pepino grande
  • 20 gr. de vinagre de arroz
  • 50 gr. de aceite de oliva
  • 1 cucharada de salsa de soja
  • 1 cucharada de azúcar
  • ½ cucharadita de sal
  • Para las hierbas aromáticas (jengibre fresco pelado, lemon grass –en este caso cáscara de lima rallada-, pimienta molida, cilantro fresco, menta fresca) todo ello al gusto, sin pasarnos para que los sabores no sean demasiado fuertes.
  • 1 cucharada de semillas de sésamo tostado.


      PREPARACIÓN:
      En primer lugar cortaremos y pelaremos un poco el pepino, para ello me he ayudad de un rallador especial que los corta con distintas formas y grosores, pero se puede hacer con un cuchillo o con un pelador de papas.  En el vaso de la thermomix ponemos el vinagre, el azúcar, la sal, el jengibre y la ralladura de cáscara de lima y programamos 3 minutos, 70 ºC , velocidad 1. Posteriormente añadiremos la soja, el cilantro, la menta y la pimienta mezclaremos 5 segundos a velocidad 5 y con la espátula bajaremos los trocitos que queden en el vaso. Programaremos 1 minuto a velocidad 4 e iremos incorporando el aceite poco a poco, habiendo tomado antes la medida adecuada.
      Para terminar  bañaremos el pepino con nuestro aliño y añadiremos unas semillas de sésamo tostado.


      Resultó una ensalada ligera, pero he de decir que el aliño al principio me pareció bastante fuerte, pero una vez que se fue enfriando y tomando cuerpo en el pepino esa fuerza se atenuó bastante.

* Para Richard, Jose, y para Vero, allí donde esté....

29 julio 2016

Panna Cotta de Nutella y La bibliotecaria de Auschwitz


La receta.

La panna cotta es un clásico postre italiano a base de nata que podemos acompañar de casi cualquier salsa de frutas, chocolate, caramelo o simplemente solo.
Ingredientes:

·                    250 ml leche entera
·                    250 ml nata para cocinar o para montar
·                    100 gr de azúcar
·                    3 o 4 hojas de gelatina
·                    1 cucharadita de esencia de vainilla
·                    Cucharadas de nutella según gustos


Preparación

Ponemos la leche entera, la nata, el azúcar y la cucharadita de vainilla en la thermomix y programamos 10 minutos, velocidad cuchara a 90º C. Mientras se hace la panna cotta, ponemos la mitad de las  hojas de gelatina en un recipiente con agua fría a hidratar. Pasado el tiempo de cocción en la thermomix, dividiremos la mezcla en dos. Reservamos una (a la que agregaremos más tarde la nutella) y a la que nos queda le incorporamos la gelatina escurrida. La vertemos dentro del vaso, mezclamos 1 minuto, velocidad 3,5 a 90º C. Rellenamos los vasitos calzándolos con algún paño, por ejemplo,  para que nos quede inclinado y metemos en la nevera. Pasado un tiempo lo ponemos al congelador un par de horas para que cuaje antes. Al resto de la mezcla le incorporamos las cucharadas de nutella y la gelatina  restante y acabamos de rellenar los vasitos que teníamos en el congelador.

Para terminar podemos decorar con sirope de chocolate, unas virutillas o lo que más nos guste.


El Libro

Los libros sobre niños, guerras, holocausto y nazismo, estén en el bando que estén, son siempre narraciones desgarradoras. Títulos como “La ladrona de libros” de Markus Zusak, “El niño del pijama de rayas” de John Boyne, o “La luz que no puedes ver” de Anthony Doerr nos trasladan a aquella amarga etapa de nuestra historia en la que tanto sufrimiento se generó. Todos estos libros nos muestran un acontecer, a mitd de camino entre la ficción y la realidad a la que miles de niños tuvieron que enfrentarse.


 El que traigo hoy, “La bibliotecaria de Auschwitz” de Antonio G. Iturbe, es un libro basado en hechos reales donde se muestra, una vez más,  la vida de los millones de judíos durante la 2ª guerra mundial en el campo de concentración de Bergen-Belsen  y Auschwitz, este último el más inhumano de todos.

 La trama gira en torno a la vida de una adolescente de 13 años, Dita Kraus, (personaje real)  expulsada de Praga, su ciudad natal y trasladada junto a sus padres a Auschwitz. Ella será la encargada de custodiar unos libros  destinados a enseñar a los niños del campo, en una pequeña escuela clandestina e improvisada en uno de los barracones. Alrededor de la protagonista se suceden una serie de acontecimientos, situaciones y personajes tanto reales como ficticios que hacen que este libro quiera ser leído casi del tirón (cosa tremendamente complicada pues ocupa unas 500 páginas aproximadamente). Más allá del horror del holocausto, que no es poco, el autor nos sumerge en el día a día de la vida en un campo de exterminio en el que existían traiciones, aberraciones, dolor, hambre, enfermedad y desgracia pero también y por encima de todo, el amor de una niña a los libros y a la lectura. Esta pasión fue sin duda el salvavidas de Dita Kraus en aquel infierno. 






“Desde la altura del precipicio, todo parece inmensamente pequeño. Las cosas que parecían tan grandes de golpe se ven diminutas, y lo que parecía tan trascendental se ve ya como algo sin importancia”.


 “No importa cuántos colegios cierren los nazis, les contestaba. Cada vez que alguien se detenga en una esquina a contar algo y unos niños se sienten a su alrededor a escuchar, allí se habrá fundado una escuela”

                             Fragmentos de “La bibliotecaria de Auschwitz”


20 febrero 2016

Babá Napolitano



     De nuevo estamos por aquí, en nuestro Desafío en la cocina. Este mes de Febrero toca desafío dulce y hemos hecho este magnífico Babá napolitano, o champiñón dulce como lo llamo yo, porque parece un champiñon gigante, y que está para chuparse los dedos.  Este es un dulce típico de Nápoles y también francés, consiste en una masa tipo brioche que va empapada en almíbar de ron o licor. En mi caso sólo lo hice con el almíbar.

 Ingredientes
220 gr. de harina de fuerza
15 g. de levadura fresca
150 gr. de leche
3 huevos
70 gr. de mantequilla derretida
30 gr. de azúcar
Una pizca de sal
Almíbar al gusto



Preparación:

    En el vaso de la thermomix ponemos el ponemos la leche y la levadura y hacemos 1 min. 37ºC vel 1. Incorporamos los huevos, la mantequilla, la sal y la harina y mezclamos 15 segundos a velocidad 6. Dejamos reposar la masa hasta que doble su volumen, 1 hora y media la dejé aproximadamente.
Untamos los moldes con mantequilla y los llenamos con la masa hasta la mitad y dejamos reposar de nuevo en los moldes hasta que vuelvan a crecer. Luego horneamos con el horno precalentado a 200º C unos 15 minutos, según horno. Cuando estén doraditos, sacamos del horno y cuando estén tibios los bañamos con el almíbar. 


     Ahora si quieres ver los desafíos del grupo pincha sobre estas líneas. El próximo será salado, a ver con qué nos sorprendes nuestras desafiadoras.





20 enero 2016

Pasta fresca con pesto de cilantro



     Hoy tenemos Desafío en la cocina, por lo tanto es día 20 de enero. Este desafío particularmente me ha encantado.
    Muchas veces he comentado en este blog que en casa nos apasiona la comida italiana y nuestra desafiadora me ha hecho doble regalo con la receta de este mes. Por un lado una receta básica de pasta y por otro el “hacerme” sacar el “cacharrito” de su envoltorio y darle uso. Me refiero al cacharrito para hacer pasta fresca, pues esta es la receta de este enero del 2016.


     Quise hacer algo colorido, y decidí hacerlos con remolacha. Parece ser que no puse la cantidad suficiente porque como se ve en las fotos, la masa de la pasta si cogió color pero una vez cocida éste desapareció. Así que tenemos unos tallarines de remolacha sin color y unos espaguetis de cúrcuma.
     En cuanto a las salsas me decanté por un pesto de cilantro que estaba de vicio y una salsa de tomate, ajo, salchichas y también cilantro que pueden ver aquí.
     Vamos a la receta.




Ingredientes:

1)    Para la pasta fresca:
·        300 gr de harina de fuerza
·        3 huevos
·        1 cucharada de aceite de oliva
·        Una pizca de sal
·        Una remolacha pequeña triturada
2)    Para el pesto de cilantro
·        1 manojo de cilantro
·        2 dientes de ajo
·        Una pizca de sal
·        Unos 25 gr. de piñones
·        50 gr. de aceite de oliva
·        40 gr de queso parmesano

Preparación:
     La masa para la pasta fresca la vamos a hacer en la thermomix. Para ello ponemos en el vaso todos los ingredientes y amasamos 12 segundos a velocidad 6. Luego programamos 2 minutos aproximadamente, espiga. Una vez que la masa esté hecha, hay que ver que no queda ni muy pegajosa ni demasiado seca, la dejaremos reposar en un film transparente 1 hora. Una vez pasado este tiempo comenzamos a hacer bolas del tamaño de un puño y las pasaremos por el rodillo de la máquina, varias veces y siempre espolvoreando un poco de harina. 
     Una vez alcanzada el grosor deseado procederemos a cortar la masa según el tipo que queramos. Dejaremos secar la pasta ya cortada 1 hora más o menos y luego la coceremos unos minutos, mucho menos que la comprada. El resultado es increíble y con diferencia.



    Para el pesto de cilantro, vertimos todos los ingredientes salvo el aceite en la thermo y programamos 10 segundos, a velocidad progresiva. Seguidamente incorporamos el aceite poco a poco a velocidad 5 hasta que esté integrado todo.


     Ya tenemos lista nuestra receta de pasta fresca con pesto. Tengo que decir que no tiene nada que ver la pasta fresca con la que compramos en la tienda. Y la elaboración tampoco es tan complicada. En ella participaron los pequeños de la casa y nos encantó a todos. 

Y ahora si quieren ver las propuestas de mis compañeros y compañeras de desafío sólo tienen que pinchar aquí.


28 febrero 2015

Sufflé de gruyère y tomillo



Hoy toca sufflé. Llevaba mucho tiempo con ganas de hacer uno en condiciones porque ya sabemos lo que pasa con este tipo de receta, es un visto y no visto, cuando tomas aire está arriba y cuando los sueltas ya ha bajado, pero esto no me desanimó, junto con el resto de compañeras de reto nos fuimos a por el sufflé.


El reto cocinillas consiste en publicar una receta cada final de mes de Lorraine Pascale, ya sea dulce o salada. Toda la información la pueden ver aquí.


Para mi ha sido un pequeña odisea esta receta. Encontrar un molde especial para sufflé donde vivo no es fácil, es una isla pequeña y hay muchas cosas se no se encuentran, pero al final pude hacerme con unos moldes, aunque pequeños, adecuados para esta rica receta. También me fue imposible encontrar la mostaza en polvo, pero puse media cucharadita de la crema. La receta la he “thermomixado”, lleva todo los ingredientes de la receta original (salvo lo que he dicho) sólo que los tiempos, cantidades  y modo de preparación varían un poco. Y sin más vamos a allá. 


Ingredientes:

75 gr. de queso Gruyére
1 cucharada de aceite de oliva
40 gr. de harina
½ cucharadita de mostaza
200 gr. de leche desnatada
3 huevos
20 gr. de mantequilla
Cebollino picado
Tomillo fresco
Sal y pimienta molida

Preparación:

Lo primero será precalentar el horno a 200 º C para que vaya cogiendo calor. Rayaremos el queso gruyère según nuestro gusto y reservamos. Haremos una salsa bechamel y para ello pondremos en el vaso de la thermomix la leche, la harina y la manequilla mezclando unos 7 segundos a velocidad 4. Una vez que esté todo mezclado programamos 7 minutos a 100 º, velocidad 2. Mientras tanto vamos rociando los moldes con aceite y harina para que el sufflé no se nos pegue a las paredes. Una vez que la crema está lista, separamos las yemas de las claras y añadimos a la bechamel las yemas, el queso rayado, la mostaza y agregamos un poquito de sal y pimienta, mezclamos todo bien unos segundos a velocidad 6 e incorporamos el cebollino y el tomillo y reservamos. Lavamos muy bien el vaso para montar las claras, este paso es muy importante ya que si no montan el sufflé no será igual, porque esa esponjosidad que lo caracteriza se lo dan las claras a punto de nieves, así que pondremos la mariposa en las cuchillas y montamos a velocidad 3 ½ hasta que veamos que están listas.



El siguiente paso será mezclar las claras con la crema, lo haremos en tres tandas, y muy cuidadosamente para no restarle la esponjosidad de la que hablamos antes. Rellenamos los moldes y golpeamos un poco para que la mezcla llegue a todo el molde y pasamos el dedo por el borde de cada molde con la mezcla para  que suban con mayor facilidad. Introducimos en la bandeja de hornear y los dejamos, según el tamaño de cada uno; para los más pequeños que utilicé  fueron unos 10 ó 12 minutos, otro un poco más grande lo dejé unos minutillos más.


Evidentemente las fotos fueron a toda carrera y aún así como pueden ver se bajaron muy rápido, pero no será la última que haga con estos moldes nuevos, ya tengo en mente un sufflé de mandarina que intenté hacer hace tiempo y que al no tener los útiles adecuados no subió prácticamente, pero ahora iremos a por él.


Aquí pueden ver el resto de suflés de mis compañeros:




20 noviembre 2014

Cañas de O Carballiño (Ourense)




Como  cada 20 de mes, hoy tenemos desafío en la cocina. Esta vez han sido las hermanas del blog La cocina de Camilni las encargadas de este desafío y verdaderamente cada vez nuestras desafiadoras son más origínales. Este mes de Noviembre el reto era elegir un dulce típico  de una Comunidad Autónoma diferente a la nuestra donde el único requisito era que fuese frito. Difícil no lo tenía ya que existe gran variedad por toda la geografía española, el único impedimento era que los fritos no son lo mío, pero he de reconocer que me gustó mucho, tanto la elaboración como el resultado. Y aquí tenemos estas cañas de O Carballiño, en Ourense (Galicia) muy típicas en la zona y especialmente en determinadas confiterías donde parece que siguen haciéndose de forma artesanal. Sea como fuere, seguro que la próxima vez que visite Galicia me daré un paseo por esta comarca y probaré las auténticas cañas. Hasta ese momento aquí les dejo mi versión particular de este famoso dulce.

Ingredientes:
·        250 de harina de trigo
·        80 gr de leche
·        80 gr. de aceite de oliva ( más el necesario para freír)
·        Una pizca de sal
·        Un chorrito de vino dulce
·        Anís en grano o matalahúga
·        Unas cañas o canutillos ya sean naturales o de los que venden en tiendas de repostería.

Para la crema Pastelera:
·        70 gr. de azúcar
·        250 gr. de leche
·        2 yemas
·        30 gr. de maizena
·        La piel de 1 limón
·        1 vaina de vainilla

·        Canela en rama

Preparación:

En primer lugar preparamos la masa de las cañas, mezclando todos los ingredientes en la thermomix, unos 15 seg. a velocidad 6. Retiramos y reservamos.
Ya tengo una receta por aquí de crema pastelera, pero decidí darle un saborcillo a leche merengada y para ello, mezclé la leche, la vaina de vainilla abierta, la piel de un limón sin la parte blanca y una rama de canela unos 5 minutos,  80 º, giro a la izquierda, vel 2. Después sacamos la vainilla, la piel del limón y la rama de canela e incorporamos la mariposa en las cuchillas. A la leche incorporamos el azúcar, las yemas y la maizena y mezclamos unos 15 seg. 3 ½. Luego programamos 9 minutos, 90 º velocidad 2. Una vez acabado el tiempo programamos 2 minutos más sin temperatura. Vertemos la crema en una manga y reservamos.


Extendemos trocitos de masa y la vamos cortando en tiras para luego enrollarlas en los canutillos, que vamos friendo en abundante aceite y muy caliente. Seguimos así hasta acabar con toda la masa. Las cañas resultantes las vamos sacando de los canutillos y reservando en papel absorbente para que suelten toda la grasa de más. Ahora solo nos queda rellenar por ambos lados con la crema pastelera  y espolvorear con una mezcla de azúcar y canela.


     *  Las cañitas las llevé a una comida familiar y no quedó ni una. Con las prisas sólo se puse azúcar glass por encima y me olvidé de mezclar con la canela, pero aún así se acabaron en un periquete.
   ** Los canutillos los hice yo misma con unas cañas de río, que aunque aquí no tenemos ríos si que hay cañas.


 Ahora los invito a ver la maravilla de dulces fritos de toda la geografía española que han hecho mis compañeros de desafío, como siempre todos espectaculares, no tienen más que pinchar aquí.




16 mayo 2014

Pan Milagro de ajo y orégano


Hoy traigo la segunda parte de una receta que ya publiqué. Era un pan típico del continente americano, el Cheldar bacon ranch pulls que pueden ver pinchando aquí. Me faltaba poner la receta del pan de ajo y orégano hecho en pirex y thermomix y aquí está. Es una receta muy sencilla y rápida, incluso para los que les guste amasar, el toque está en el molde que debe ser de cristal pirex y con tapa y por supuesto en los ingredientes.
Ingredientes:

400 gr de harina de fuerza
25 gr. de levadura fresca
240 gr. de agua
Sal al gusto
30 gr de aceite de oliva y algo más para pincelarlo.
Ajos y orégano al gusto.


Preparación:

Pelamos los ajitos, (yo le puse 3 bien grandotes) en la thermo 5 seg. velocidad 6, o bien los majamos en mortero, y reservamos junto a una cucharadita de orégano. Seguidamente vertemos el agua y la sal  y calentamos a 37 ºC, 2 min. Vel. 1. Añadimos la levadura y mezclamos unos 5 seg. vel. 5. Agregamos el aceite de oliva, los ajitos y el orégano, la harina y lo ponemos  unos 5 minutos, a velocidad espiga. Vamos viendo si necesita un pelín más de harina o de agua y una vez lista la masa, la metemos directamente en el recipiente de cristal previamente engrasado y espolvoreado con harina. Hacemos unos cortes en la parte superior de la masa y desmenuzamos otro poquito de orégano. Metemos al horno en frío, no hace falta precalentarlo y horneamos aproximadamente entre 40 y 60 minutos, según cada horno, a 200 ºC. Estará listo cuando lo veamos doradito. Hay que tener cuidado porque el recipiente está muy caliente al sacarlo, lo dejaremos enfriar en una rejilla.


La casa se les llenará de un apetitoso olor a pan recién hecho y a orégano y seguramente no tendrán más remedio que sucumbir a la tentación de probar un poquito con mantequilla o con chorizo de la tierra, ¿Quién se resistirá a esto? Yo seguro que no.

Fuente: La Juani de Ana Sevilla.