Hace tiempo intenté hacer unas galletas y francamente me quedaron como piedras. Después de esta mala experiencia y alguna otra, decidí que las galletas y la repostería en general no eran lo mío, pero está claro que aunque te sepas de carrerilla la teoría, en la cocina tiene también mucha importancia la práctica. Así que seguí insistiendo con los bizcochos y alguna tarta y la verdad es que voy cogiéndole el truquillo.
Con las galletas no volví a intentarlo hasta ayer. Quería hacer algo rápido y fácil para el día del padre y sobre todo que mis hijos participaran. Encontré una recetilla muy sencilla en el blog de Jantonio, con pan y postre y nos pusimos manos a la obra. Aquí la tenemos con una mínima variación.
Ingredientes:
175 gr. de harina
75 gr de mantequilla
125 gr de azúcar glass
La ralladura de un limón
Una pizca de sal
Una pizca de canela molida
Chocolate para adornar.
Preparación:
Como digo son muy fáciles de preparar. Dejar la mantequilla a temperatura ambiente para que se ablande y mezclar con el azúcar hasta formar una pasta cremosa. Incorporar el huevo, la ralladura de limón y por último la harina tamizada junto con la pizca de sal y de canela.
Como quería hacer unas galletas iguales enhariné una superficie y aplasté con el rodillo y fui cortando con un molde. Forré la placa con papel antiadherente y al horno precalentado a 180 º C unos 10 minutos aproximadamente. La mitad del total las decoramos con pepitas de chocolate.
*Creo que el truco (que yo no sabía la primera vez que las hice) está como bien dice Jantonio en sacarlas del horno aún blandas por el centro y durillas por los extremos.
Una vez frías decoramos la otra mitad de las galletas con una capa de chocolate. Y ciertamente no quedaron nada mal, bueno tuvieron tanto éxito que dejé las fotos para hoy y casi no quedan galletas que fotografiar.