12 abril 2011

Mistela

AZAHAR

Frontera de lo puro, flor y fría.
Tu blancor de seis filos, complemento,
en el principal mundo, de tu aliento,
en un mundo
resume
un mediodía.
Astrólogo el ramaje en demasía,
de verde resultó jamás exento.
Ártica flor al sur: es necesario
tu desliz al buen curso del canario

Miguel Hernández 


Me gusta como huele la flor de azahar. Después de hacer las fotos para la entrada mi cocina se impregnó del olor dulzón de esta flor. Allí las he dejado, en una cestita, como ambientador natural.


El licor Mistela tiene como ingredientes básicos el aguardiente de vino y la cáscara de la naranja, a partir de aquí cada uno pueda añadirle las especias que quiera. En las islas es muy típico este licor y forma parte ya de nuestra gastronomía. El abanico de posibilidades para elaborar licores es muy amplio, desde hacerlos de prácticamente todo tipo de frutas, hierbas aromáticas y medicinales, como ruda, hierba luisa, caña de limón, melisa, etc.…, de café, incluso hasta de chocolate. También tenemos la posibilidad de hacer una mezcla con varias hierbas y dejar macerar en el aguardiente sin convertir en licor. Éste tipo llevaría el apelativo de “digestivo”.













Ingredientes (para la maceración):

½ litro de aguardiente de vino
Cáscara de 4 ó 5 naranjas medianas
Una cucharadita de matalahúva (anís)
Una rama de canela
Unos clavos

Ingredientes (para el almíbar):

1 litro de agua
1 y ½ de azúcar

Preparación:

 Poner el aguardiente en un recipiente de boca ancha para poder añadir sin problema los ingredientes. Incorporamos las cáscaras de naranja, los clavos, la matalahúva y la canela y dejamos en maceración como mínimo 15 días. Está claro que cuanto más tiempo pasen los ingredientes macerándose más intensidad de sabor adquirirá el licor. El nuestro ha estado 2 meses aproximadamente.

El almíbar lo haremos calentando el agua y el azúcar a fuego medio-bajo, hasta que se vaya consumiendo el agua y sin dejar de remover. Estará en su punto cuando vaya adquiriendo una tonalidad más amarilla y la textura sea algo espesa. Una vez que se enfríe lo vamos mezclando con el líquido resultante de la maceración previamente colado. En este punto es cuestión de ir probando hasta conseguir lo deseado, es decir, que sepa más o menos a alcohol y que sea más o menos dulce.



**Un consejo: No pasarnos a la hora de probar, porque al estar trabajando con alcohol si lo probamos demasiado podemos acabar con una buena “cogorza” :)

5 comentarios:

jantonio dijo...

Aún no he hecho licores aunque recuerdo con mucho cariño el aguardiente con pasas de mi abuela. Un tema a descubrir y que viendo el tuyo ya me gustaría ir aprendiendo.
Un abrazo.

Flor de Canela dijo...

Cheers! Que buena licor! No sabia que Canarias tienen tesoros tan deliciosas ;-)))!
Por tu salud

Nélida dijo...

¡Qué chulo! Con los licores no me he atrevido aún, pero este seguro que es delicioso.

besos

Curcuma dijo...

Jantonio pues lo del aguardiente con ingredientes diferentes (pasas, hierbas, uvas, etc) está muy bien, y una copita despues de una comida copiosa...lo mejor para digerirla. Un saludo.

Flor, te invito a que los pruebes, seguro que repites. Un saludo.

Nélida pues son muy fáciles de hacer y lo ideal es experimentar con nuevos ingredientes. Un saludo.

Soledad Palenzuela dijo...

Que rica tu mistela, yo también la hago asi, igual que mi madre y mi abuela...